viernes, 27 de febrero de 2026

Cosas curiosas 12

 

El ojo de las avestruces es más grande que su cabeza.

En Yap, una isla del Pacífico, utilizan grandes piedras a modo de dinero. 

Los aplausos existen desde hace más de 3000 años, cuando nacieron como gesto religioso popularizado en rituales paganos, ya que se creía que el barullo de palmas atraía a los dioses. En la antigua Grecia, los aplausos se popularizaron en el ámbito del teatro clásico, donde los actores pedían al público que aplaudiese para invocar a los espíritus con el objetivo de que les protegieran. 

El tanga, prenda íntima, que hoy en día compran 4 de cada 10 españolas, tiene su origen en África, en los años 80, donde lo usaban las mujeres pigmeas como taparrabos. Desde entonces, el tanga se fue extendiendo hasta llegar a Europa a finales de los 90. Hoy es una de las prendas preferidas de la lencería femenina.

El primer listín telefónico del que se tiene conocimiento se publicó en el año 1878 en New Haven, Estados Unidos, y apenas contenía 50 nombres... ¡y sin números de teléfono! El listín sólo servía para saber si la persona con la que queríamos contactar tenía teléfono. Si era así y deseábamos contactar con ella, había que llamar a la telefonista y darle el nombre de esa persona. Ella era quien marcaba el número.

Cierto día pasando revista Napoleón, requirió la presencia de un oficial y le preguntó: "¿Manda usted esta compañía?" "Así es, majestad. Soy un capitán, aunque con madera de mariscal", respondió, intentando camelárselo. Napoleón lo miró escrutadoramente y replicó: "Perfecto, capitán. Cuando necesite mariscales de madera, os tendré en cuenta".

Los antiguos romanos acudían a fiestas y banquetes con una corona de perejil. Creían que esta planta absorbía los vapores etílicos y evitaba las borracheras.

Un compañero de mesa de Mrs. Patrick Campbell que presumía de macho ante ella comentó: "He comprobado que las mujeres carecen de sentido del humor". Y la actriz, muy rápida, respondió: "Dios lo hizo a propósito, para que las mujeres podamos enamorarnos de los hombres, en vez de reírnos de ustedes".

En la Edad Media, las mujeres se casaban a los 12 o 13 años para evitar violaciones que les impidieran llegar vírgenes al matrimonio. Lo habitual era que él le regalase unas pantuflas a ella como símbolo de la paz doméstica.

El reinado más corto de la historia fue el del príncipe Luis Felipe de Portugal que, en 1908, fue fatalmente herido al tiempo que su padre moría en Lisboa. Entre un fallecimiento y otro pasaron 20 minutos.