El primer sismógrafo se construyó en China hacia el año 130; era una vasija con seis bocas de dragón que sostenían en equilibrio una bola cada una. Cuantas más bolas caían, más fuerte era el seísmo. En 1780, John Milne perfeccionó el sistema fijando un péndulo horizontal en una roca.
Cuentan de Diógenes, cuyo desprecio por las convenciones sociales lo llevó a vivir en un tonel, que uno de sus discípulos le preguntó: "Maestro, dinos: ¿A qué hora se debe poner uno a comer?". "Depende, si eres rico puedes comer cuando quieras y, si eres pobre, siempre que puedas".
Antonio José de Sucre, lugarteniente de Simón Bolívar, era un hombre estricto y fiel seguidor de las ordenanzas militares, por lo que puso el grito en el cielo al sorprender a uno de sus soldados totalmente ebrio. "¿Sabes la pena que tienes por esto, no?", le increpó. A lo que el borracho replicó: "Mi general, pena no tengo ninguna. Al contrario, tengo muuuucha alegría".
La rana punta de flecha es el anfibio más venenoso del planeta. Con el veneno de un sólo ejemplar se pueden matar a 1500 personas.
El mariscal de Francia y presidente de la República, Patrice Maurice Mac-Mahon, era un hombre que no brillaba por su inteligencia. Un día, mientras visitaba un hospital, se detuvo ante la cama de un soldado enfermo y se interesó por él. "¿Qué tiene?", preguntó. "Fiebre tifoidea tropical", le respondió un médico. "Mala cosa -replicó Mac-Mahon-. O se muere uno o se vuelve tonto. Lo sé porque la tuve cuando estaba en Argel".
Cuando los árabes se tocan el pecho y luego se llevan la mano a los labios, quieren decir: "lo que tengo en el corazón te lo ofrezco con este beso". Saludo que culminan con la frase: "Salam allikum (la paz sea contigo)". La cortesía es contestar: "allikum salam (Y contigo)".
En 1980, un hospital de Las Vegas suspendió a varios empleados por apostar a qué hora iban a morir los pacientes.
Las mangas de las chaquetas de hombre llevan botones desde la época victoriana. Por aquel entonces, los médicos no se quitaban la levita por respeto a sus pacientes femeninas, pero tampoco podían remangarse para explorarlas con comodidad porque las mangas totalmente cerradas eran demasiado estrechas. Unos simples botones consiguieron que ello fuera posible.
La última extravagancia china son los restaurantes temáticos relacionados ¡con el baño! Los clientes se sientan en inodoros, les sirven la comida en tazas de WC y , en lugar de servilletas, se limpian con papel higiénico.
Las medias lunas que hay en las uñas se llaman lúnulas y son las zonas en las que aún no se ha completado el proceso de endurecimiento.
